domingo, 29 de noviembre de 2015

PowerPoint y sus dudosas alternativas

Me cuesta mucho comunicar sin PowerPoint (PwPt), esa es la verdad. A veces se me olvida que la pizarra y la tiza de toda la vida te dan una agilidad y una espontaneidad que nada supera, pero... el nivel de fascinación para los nativos de digitalandia que tienen las pantallas y las proyecciones no lo va a volver a conseguir la tiza ni aunque ésta consiga destilar estrellitas mágicas.
A mi favor tengo que a lo largo de los años he conseguido una maestría tal en el uso de este recurso de Microsoft que es una de las pocas herramientas de las compañía del viejo Bill que ha resistido mi deserción a la manzana mordida. Ni siquiera el Keynotes Cupertiniano ha conseguido atraparme, quizá por la cantidad de presentaciones en PwPt que ya tenía cuando me planteé los posibles beneficios de ese recurso nativo de Apple y el fastidio (por omitir la palabra coñazo) que supone corregir uno a uno todos los desfases técnicos que suponen la traslación de una a otra: gotas de agua que se convierten en manchurrones, animaciones que dejan de animar y desaniman, tipos de letra incompatibles... por no mencionar el principal obstáculo: que entre mis alumnos nadie tiene Mac, con lo que compartir las presentaciones de clase generaría una odisea de conversiones de archivos que desembocaría en que nadie se molestaría.
Otra opción al PwPn que a principio de curso contemplé por su diseño atractivo fue sin duda alguna Prezi. Después de tres horas peleando con el formato y varias visitas a tutoriales que me advirtieron que las imágenes en gota de agua eran imposibles, le deseché como recurso comunicativo de aula. En tres horas y con todas las neuronas que había empleado en hacer una presentación bastante mediocre podía haber gestado todos los PwPn de todos el curso para todos los niveles. Somos profesores de secundaria, y el tiempo lo tenemos muy limitado, así que hay que ser prácticos.
Estuve rastreando la web y me topé con otros recursos: emaze, powtoons y otros que ahora no recuerdo. Lo que más me pasmó fue que la mayoría de ellos son de pago. Es increíble ver cómo el mundo de la educación cada vez está más y más mercantilizado. La mayoría de ellos tenían también alternativas gratis que no eran cutres sino lo siguiente.
Al final llegué a la conclusión de que lo mejor era quedarme con mi PwPn de toda la vida. Es fácil de usar, a los chiquillos les gusta lo suficiente, casi ningún otro profesor lo usa en mi centro (con lo que es difícil que produzca hastío en mis alumnos), tiene recursos de entrada y salida que son lo suficientemente atractivos y, total, para construir una choza no se necesitan grúas.
En otra entrada expondré otras alternativas al PwPn que he encontrado muy recientemente: las infografías. 

1 comentario:

  1. Oye, que tu amiga Belén si usa el power y mi alumnado -que a veces es el tuyo- también. Pero, bueno, como tú dices, no hay peligro de hastío porque mis propuestas van en español. De momento....

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