Mostrando entradas con la etiqueta Apps. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apps. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de octubre de 2016

Gamificación: recursos y leyendas.


Desde que hace ya casi un año asistí a mi segundo SIMO, me he podido percatar de que uno de los grandes gritos en innovación educativa que me causan cierta perplejidad rallana en el escepticismo es el fenómeno de la gamificación. La idea sobre el papel de la definición es cojonuda, ya que consiste en utilizar los elementos del juego para perseguir un propósito didáctico o educativo. Desde luego no es algo tan novedoso. La ludificación de los procesos de enseñanza-aprendizaje siempre ha formado parte de los métodos que más nos han atrapado desde cuando éramos estudiantes de la EGB. ¿Quién no ha tenido la suerte de tener un maestro enrollado que no se inventara un concurso para que nos aprendiéramos la tabla periódica, los verbos irregulares en inglés o recurriera a la primera parte del  1, 2, 3 para evaluar nuestros conocimientos de humanidades en las de otra manera soporíferas clases de los viernes por la tarde? Que conste que yo no me eduqué en un colegio innovador. Se llamaba Nuestra Señora de la Consolación y había maestros que nos tiraban de las orejas si no rezábamos como dios mandaba. Pero la enseñanza, incluso entre esas rémoras de tardo-franquismo transicional, a veces se convertía en un juego.

Últimamente han entrado en el aula profes que aún no habían nacido cuando a mí me levantaban del suelo un palmo de las orejas por no persignarme en el nombre del padre y su trilogía. Esos futuros profes crecieron con la nintendo cuando yo utilizaba Windows 95 por primera vez para hacer mis últimos trabajos de carrera. Ellos han sido los que han traído la gamificación al aula cuando yo ya tenía claras las ventajas de la ludificación. Pienso que es cuestión de estilos, más que del hecho de ser o no nativos digitales. A mí desde crío las maquinitas recreativas no me hacían mucha gracia. Yo era más de jugar a las cartas o al trivial. Hoy en día pienso que mi clase está suficientemente ludificada: empleo un sistema de puntos que me funciona, que muestro a los alumnos, que les motiva, que hacen que se piquen en su propio aprendizaje sin recurrir a dragones, curanderos, magos u otras realidades paralelas que no termino de creerme. He intentado infructuosamente varias veces hacerme con el tranquillo de Classcraft, pero me encuentro con demasiadas dificultades: principalmente no veo que sea fácil de usar para aquellos que no empleamos nuestro tiempo en los videogames; aparte, tengo la sensación de que hay una subordinación de las tareas de clase al ritual y el lenguaje del juego en vez de ser al contrario. No dudo de su efectividad. Para enseñantes nativizados en el juego convertido en game debe de ser una pasada. ClassDojo es otra app muy mencionada en los foros gamificadores que yo ya utilizaba antes incluso de saber que eso era gamificación.  Al contrario de Classcraft, es muy intuitiva, va al grano y es una de las mejores herramientas que conozco para reconducir la conducta y el trabajo dentro del aula a través del juego. La estuve usando durante más de dos años, hasta que iDoceo copó toda mi atención para la gestión de aula. Desde entonces he intentado usar las dos, pero al final, debido a la economía de los usos y costumbres me he decantado solo por una, quizá menos atractiva para los alumnos pero que, al fin y a la postre, me hace el apaño. Últimamente he leído y oído mucho sobre gamificación. Hay muchos recursos y también muchas leyendas que si te sirven, perfecto. En clase, al final lo bueno es lo que funciona.  

lunes, 16 de mayo de 2016

Edmodo, ese gran socializador de la competencia lingüística en la clase de idiomas.

Facebook llegó para quedarse hace casi diez años ya. Y desde entonces nada ha sido igual en muchos aspectos. No es una falacia decir que hoy en día la gente en occidentalia escribe más que antes, entre otras cosas gracias a las aplicaciones de mensajería instantánea tipo whatsapp o Snapchat, y a las redes sociales que, como Facebook, Twitter o Instagram nos permiten dejar rastro de nuestras vidas en la red.
Hace tres años comencé a plantearme utilizar Facebook en clase pero enseguida me di cuenta de que me enfrentaba a una serie de inconvenientes en lo que se refiere a la privacidad de la imagen pública de menores. Fue por ello por lo que me puse a indagar en si había una especie de Facebook académico y, mira por dónde, no tuve que buscar mucho. Desde el principio supe que Edmodo me iba a dar todo lo que andaba buscando.
Como profesor de lengua extranjera, me he pasado buena parte de mi carrera profesional corrigiendo redacciones. Es increíble la cantidad de información con la que a través de las redacciones uno cuenta. Si puedo leer lo que mis alumnos piensan sobre temas polémicos de actualidad, por ejemplo, es una pena que no se puedan leer entre sí, pensé antes de descubrir esta herramienta.
Por ello desde un principio vi la potencialidad que tenía Edmodo. Podía crear un Facebook de clase para que mis alumnos se expresaran libremente en inglés y se pudieran leer los unos a los otros y, así, multifocalizar el feedback, que ya no sólo iba a provenir del profesor. El primer año utilicé Edmodo de una manera más o menos libre, premiando con un tanto por ciento en el apartado de expresión escrito a los alumnos que superan cierta límite de participaciones. Para mi sorpresa, lo utilizaron bastante ya que les prometí que cada veinte participaciones les eximía de hacer una redacción.
Al año siguiente organicé el recurso un poco mejor, ya que algunos de los ejercicios escritos los hacíamos en Edmodo con el fin de socializar todo lo que fueran escribiendo. Otro descubrimiento fue iniciar debates alrededor de un tema, lo cual resultó en comentarios muy interesantes que luego ampliábamos en clase.
Este año he descubierto que es mejor crear pequeños grupos para cada tema, especialmente con el fin de corregir cada actividad por separado sin que estén mezcladas con las demás en un totum revolutum.
Otro uso de Edmodo del que he ido tirando mucho este año ha sido a través de las asignaciones, especialmente para la comprensión, tanto oral como escrita. Frente a la expresión, que pienso que es mejor que tenga el componente socializador como disparador de motivación, la comprensión es una tarea más individual que debe ser resuelta por cada alumno de forma separada. Y es ahí donde la función de asignación es útil, ya que lo que produce cada alumno sólo es visible para el profesor que corrige, aunque al final se tiene la posibilidad de hacer públicas algunas respuestas.
Edmodo no debe circunscribirse, sin embargo, al ámbito del hogar-laboratorio de deberes. Si se puede utilizar en el centro educativo, debe hacerse ya que da la posibilidad de que los alumnos sean autónomos y a la misma vez socializadores cuando se trata de que hagan una tarea en clase. Tampoco se debe circunscribir a las destrezas escritas. A partir de un mensaje escrito se puede iniciar una conversación o un debate que, en clase, el profesor debe moderar habiendo anticipado cuáles son los puntos de partida de sus alumnos. 

jueves, 21 de abril de 2016

Padlet y cuarto centenario de William Shakespeare

El último recurso de trabajo compartido que he utilizado en clase es Padlet. También tiene una versión app, aunque yo prefiero utilizar la web ya que tiene muchas más prestaciones. Lo bueno de este recurso es que te permite hacer infografías de manera colaborativa y además su funcionamiento es muy fluido. Un punto a su favor frente a otros recursos infográficos como glogster es que es totalmente gratuito. 

El contenido principal de este proyecto han sido seis de las más importantes obras de William Shakespeare, las cuales han servido para imprimir sendos murales para la exposición que está teniendo lugar estos días en mi centro a propósito del cuarto centenario de la muerte de Shakespeare y Cervantes. Este recurso me ha servido para hacer el primer ABP internivelar: mientras el alumnado de 2º de la ESO ha hecho la parte escrita del Padlet, el de 1º de bachillerato se está encargando de la exposición oral al resto de la comunidad educativa. 

Aquí os muestro los seis padlets que mi alumnado ha elaborado.  











martes, 1 de diciembre de 2015

Herramientas para la curación y recopilación de información

Últimamente he leído mucho sobre un concepto: la información no es igual a conocimiento. De ahí he extraído una conclusión: nunca antes habíamos tenido tanta información y nunca antes habíamos estado tan ahogados en tal marasmo de datos, cifras, nombres, referencias inexactas, fechas confusas, direcciones desacertadas, páginas ilocalizables... en fin, que nunca habíamos tenido tantas dificultades como hoy en día para acceder a la única información que al fin y a la postre le es válida al individuo que no es ni más ni menos que su propio conocimiento. 
Conocimiento es la información procesada que nos sirve para progresar como individuos y como parte de una sociedad. Sin él somos autómatas. En esta selva cibernética en la que estamos inmersos a diario necesitamos herramientas para que el email que vemos por la mañana sobre una noticia que nos resulta interesante no se nos pierda mientras nos encontramos por casualidad por youtube con un vídeo que sabemos que vamos a usar en 4º de la ESO justo antes de que un compañero nos recomiende un blog súper interesante para elaborar proyectos a la vez que alguien por twitter retuitea nosequé página para corregir más ágil. Seguro que muchos de vosotros habéis experimentado alguna vez esta angustia de que la información se amontona porque no tenemos tiempo ni medios recopilatorios para llegar al conocimiento. A mí esa sensación me produce vértigo o directamente angustia dependiendo de cómo haya dormido (si es que lo he hecho) esa noche. 


Hay una herramienta que comencé a usar hace más de un año y que me ha venido de perlas, o para ser más exactos, de perlas en un árbol. Desconozco por qué se llama Pearltrees, pero el caso es que esta herramienta (cuyo plug-in te puedes instalar en tu ordenador para hacerlo todo más ágil) me ha facilitado la curación de información en carpetas que luego se pueden compartir con más gente. Lo bueno de este recurso es que en función de tus intereses se te van recomendando páginas que otros usuarios con tus mismos intereses también incluyen. Hace unos meses publiqué una entrada en Tumblr que titulé Pearltrees y Pinterest, corcheando la diferencia. Por aquel entonces me debatía aún entre una y otra aplicación. Hoy en día no tengo ninguna duda y le doy todo el crédito a Pearltress. Otra gente que conozco usa Flipboard, aunque la utiliza más como revista personalizada que como recopilador de recursos. 
Recientemente, he redescubierto Pocket, que estoy encontrando imprescindible para guardar artículos y recursos a los que en el momento de verlos no los puedes leer o atender. 
Y dentro de las revistas educativas de curación de contenidos, en las que éstos ya han sido seleccionados por otros y se te presentan según tus intereses concretos, mi gran imprescindible es Scoop.it.

Resumiendo, recibo nueva información a través de Scoop.it, la cual si es de mi interés y no puedo leer en ese momento va a Pocket, que una vez leída y si veo que puedo rescatar en algún futuro para algún artículo, referencia, entrada en blog o para mi día a día (en definitiva, para convertirla en mi conocimiento personal), terminar en el perlado árbol de Pearltrees. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

IFTTT, la herramienta de difusión imprescindible

Hoy en día tenemos cuentas en docenas de sitios y nos gusta estar, como dicen en Albacete. en el plato y en las tajás. Nos gusta que lo que publiquemos en Twitter salga también en Facebook, y lo que publicamos en Face también aparezca en nuestro blog, pero sólo lo que publicamos con cierto hashtag porque a nadie le importa lo que tuiteo recién levantado.
Hace cosa de un año descubrí IFTTT, que es el acrónimo en inglés de If This Then That, o sea, si tal cual en castellano. Es una herramienta (también App) que te permite no estar copiando y pegando en las veinte redes sociales por las que queremos que la gente se entere de lo que hacemos.
Pero no sólo tiene valor para los que queremos ahorrar tiempo en la difusión de nuestras andanzas, sino que además te permite por ejemplo archivar cierto tipo de correos electrónicos a los que les pongas una etiqueta determinada en un archivador ofimático tal como puede ser Evernote. Es decir, dentro de cada receta (así se llaman las acciones principales de IFTTT) tú puedes ser todo lo específico que el programa te deje con los ingredientes. Yo actualmente lo estoy utilizando para vincular este blog con mi cuenta educativa de Twitter (por cierto, lo que me ha costado desvincular la otra personal, me he tenido que meter a tutoriales y todo).
Tengo que investigar y ver las posibilidades que me da con Edmodo, que es la herramienta educativa que más uso. Hay algo que he descubierto esta mañana y no me gusta: no puedes vincular nada a Notability, que es mi herramienta number one en lo que a notas se refiere.
Bueno, tiempo al tiempo. 

sábado, 28 de febrero de 2015

Pearltrees y pinterest: corcheando la diferencia.

Pearltrees y pinterest: corcheando la diferencia.:
oscarescamez:


Estas dos aplicaciones te permiten organizar recursos en tableros o cajones virtuales. Son, por tanto, perfectas para lo que muchos llaman entornos individuales de aprendizaje. He aquí algunas de las diferencias que hasta el momento yo he encontrado entre una y otra:

Privacidad: Pearltrees sólo te…




from Tumblr http://ift.tt/1aAvAhv

via IFTTT

lunes, 13 de octubre de 2014

Notability, el líder de los apuntes

De entre todas las herramientas o aplicaciones para tb,eta que conozco para una de las acciones más primarias dentro del entorno clase como es tomar apuntes, Notability sin duda se lleva la palma. 
Lo que la hace superar a otras aplicaciones potentísimas como Pages es la gran variabilidad de los tipos de notas que puedes añadir en el mismo documento: puedes cambiar del teclado al bolígrafo sin ningún tipo de problemas. Además, te permite salir de la aplicación y usar otras simultáneamente con gran agilidad, a diferencia de Pages.
Otras aplicaciones que alguna vez he encontrado útiles a la hora de apuntar son Penultimate, Molskine o la sobrevaloradísima Evernote. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Socrative, esa gran ayuda para aligerar las clases




Socrative es una aplicación que te permite saber en tiempo real cuánto saben tus alumnos. Puedes lanzar una pregunta al aire y, en vez de esperar que sólo los no tímidos respondan, tienes la posibilidad de recopilar respuestas por parte de todos, las cuales puedes proyectar inmediatamente para su correspondiente comentario. Además, tus alumnos pueden utilizarlo desde casa y tú recibes sus respuestas al instante. Es una buena manera de saber, no sólo quién ha hecho los deberes, sino además de enterarte quién ha tenido equis respuestas bien o mal antes de entrar a clase.