lunes, 20 de octubre de 2014

Conclusiones de SIMO

Tras una de las experiencias formativas más intensas que he tenido nunca puedo sacar las siguientes conclusiones:

Venir a la feria ha sido todo un acierto. A pesar de la mala organización (sobre todo patente el primer día), las charlas, ponencias o talleres a los que he asistido han sido, en general y salvo algunas excepciones, muy inspiradoras.
No hace falta ser un experto en TICs para usarlas en clase hasta el punto de tener conocimientos suficientes como para dar una ponencia en una plaza tan importante como SIMO.
Los ponentes se han caracterizado por un gran entusiasmo y preparación a la hora de comunicar sus experiencias de aula. Su preparación no radicaba solo en sus conocimientos de contenido, sino en una gran habilidad para comunicar a través de unas presentaciones que me han provocado auténtica envidia. 
El concepto tradicional de enseñanza-aprendizaje está en un tránsito sin billete de vuelta hacia lo obsoleto. 
A pesar de lo anterior, casi todos los ponentes han reseñado la existencia de una gran resistencia al cambio en sus respectivos centros de enseñanza por parte de un núcleo minoritario (pero peleón) de compañeros cuyas características suelen ser el miedo al cambio y la alta inseguridad a utilizar las TICs. 
El número de posibilidades que la tecnología aplicada a la educación te da (tanto a través de apps como de otros recursos) es tan apabullante que necesitas un  gran ejercicio de selección y organización para no sentirte ahogado. Lo mejor es investigar (preferentemente den periodos de vacaciones), probar y utilizar aquellos recursos que mejor se adapten a tu estilo de enseñanza sin marear demasiado al alumnado, que se sentirá desorientado sin percibe demasiadas incorporaciones tecnológicas sobre la marcha. Una buena idea es hacerles un resumen de las diez apps más importantes que se utilizarán en clase.  
Utilizar de forma efectiva la tecnología en clase presupone una mentalidad no tradicional. Por ello. Para fomentar el uso de la primera, es necesario trabajar paralelamente en el cambio de la segunda. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Para terminar la jornada, dos cracks de las apps

Esta tarde he asistido a otras dos charlas de sendos cracks del mobile learning. La verdad es que creo que no debería haber movido de esa sala en todo el tiempo ya que es donde más inspiración he encontrado. Esta tarde le ha tocado a Manel y Rosa fliparme con sus aplicaciones, y nunca mejor dicho, porque tanto uno como la otra han incidido algo en un término que hace unas semanas desconocía y que ahora me resulta tan familiar como el Gran Wyoming durante la cena. 
Por una parte Manel Rivas nos ha dado ideas para transcender el libro de texto y llegar al libro de aula a través de apps en tabletas.  Pero antes ha estado desgranando lo que ha de su hacer en la mentalidad del profesor para que ese cambio no solo sea un cambio de instrumento sino que se convierta en un cambio y replanteamiento metodológico del proceso de E/A, lo que vendría a ser la R en el acrónimo SAMR. 
Pero donde he flipado de verdad ha sido con las aplicaciones con las que nos ha liado Rosa Liarte, con ese arte que le da mucho más que su nombre. El año pasado ya me atreví a hacer un experimento con QuickTime grabándome a mí mismo haciendo una simple presentación de Power Point en mi iMac aprovechando que iba a estar ausente durante varios días y no quería que mis alumnos "perdieran" clase. Dicho experimento me dio mucho que pensar ya que la explicación de las condicionales de segundo grado quedó más clara que si la hubiera dado en clase. Ahora, con todas las aplicaciones que dejan s Educreations en un juguete me imagino que podré hacer virguerías. Estoy deseando que llegue el lunes para empezar a probar buena parte de las aplicaciones que estoy descubriendo en esta feria, de las que haré una oportuna relación en una futura entrada, seguramente mañana cuando vaya en el tren de regreso a Almansa. 

Grandes ponentes en SIMO

Ayer ya hice una relación de las ponencias, charlas o talleres a las que asistí. Hoy por el momento llevo dos: a la primera he llegado un poco tarde ya que he perdido el tren de cercanías que quería coger. No ha pasado nada. Me ha cautivado prácticamente desde el momento en el que he cruzado la zona de control de código de barras (así es como identifican que asistimos a las sesiones para poder posteriormente acreditarnos los créditos por formación). El maestro José Luis Castaño Pérez, del CP (qué gusto da ver que tod@s somos de la pública) estaba exponiendo, a propósito del proyecto Comenius que su centro ha llevado a cabo, cómo debe ser un aula en el siglo XXI bajo los principios de colaboratividad y lo que en inglés se denominaría flipped classroom, que no es otra cosa que hacer recaer en los alumnos la responsabilidad, no sólo de diseñar sino también de impartir los conocimientos. Este principio, que parece muy de la época posmoderna por su nomenclatura anglosajona, fue ya utilizado por los semi-olvidados genios de la Escuela Libre de Enseñanza a finales del siglo XIX. Como me ha encantado su ponencia, me he acercado a hablar con él. Se ve que los que somos entusiastas de la educación (y víctimas de la incompetencia de las administraciones) tenemos un radar especial, porque él enseguida me ha pedido los datos para estar en contacto.
Luego ha llegado el momento de escuchar cómo otro compañero igualmente de entusiasta (Esteban Llorens) compartía con una sala abarrotada cómo se evalúa con aplicaciones para iPad. Y cuál ha sido mi sorpresa al observar que su charla la pivotaba en torno a la aplicación que descubrí hace apenas un mes y que ha cambiado mi forma de entender la evaluación: iDoceo. Otro de los pivotes de su charla ha sido el acrónimo SAMR para explicar cómo la tecnología puede sustituir, aumentar, modificar o redefinir el modelo tradicional de hacer las cosas. Ha mencionado otras apps que he de ir descubriendo poco a poco, especialmente una que se llama Air Sketch que me la voy a descargar ya mismo. Me ha cautivado en especial una cosa que ha dicho, y ha sido que él más que funcionario se siente artista, con la libertad que un artista tiene para crear y para disponer de herramientas. Lo suscribo. 

Muy buenas actividades a pesar de la infraestructura

Al final he estado todo el día de un aula a otra. Lo bueno de una feria de eras características es no dar abasto, e incluso tener la sensación de que tienes que decidir entre una actividad interesante y otra interesantísima. He aquí las charlas, ponencias o talleres a los que he asistido:

Espacio procomún de recursos educativos en abierto.
El iPad, un nuevo recurso didáctico.
Formación en idiomas, ¿qué aporta el método online y el blend learning?
Wifi: Misión crítica para entornos de educación de muy alta densidad. 
Taller de exeLearning
Taller de crear, compartir y colaborar en el espacio procomún educativo
M-learning: la pieza olvidada en el puzzle de la competencia digital. 

En total han sido siete actividades. Algunas de ellas han superado mis expectativas, especialmente la del espacio procomún, la wifi y el m-learning. Otras han estado ajustadas a las mismas, como las del iPad. Y finalmente ha habido alguna decepción como la del agente de Rosetta Stone que nos ha venido a hablar del blended learning de una forma muy poco inspirada. 

jueves, 16 de octubre de 2014

Desorganización

Las primeras impresiones de SIMO son de caos e improvisación total. Esto es España. Supongo que llega un momento que tienes que aceptarlo. Nadie que te informe, ningún plano a la vista que indique dónde están los servicios, algo de impuntualidad, carencia total de azafatas o azafatas, técnicos eléctricos pululando y ultimando detalles que deberían estar listos desde el día anterior. Pero lo que más me ha sorprendido ha sido la falta de wifi. ¿Cómo es posible que una feria que va sobre tecnología y educación no ofrezca a sus asistentes la herramienta Indispensable para trabajar con tecnología en las aulas? Sencillamente lamentable, penoso que tengas que enfrentarte con eso como tarjeta de visita. 

Reflexiones previas a la feria SIMO

En el tren, rumbo a la feria SIMO de tecnología aplicada a la educación. En las últimas semanas he estado investigando mucho sobre este tema. En realidad vengo haciéndolo desde que en abril me presenté a mi fallido examen para ser asesor técnico en el extranjero. Yo creo que una de las razones (a parte de mi inexperiencia) por las que no pasé la prueba fue porque no se me preguntó en ningún momento por la utilización de las tecnologías emergentes. Es curioso cómo una persona que hace diez años se caracterizaba por pegarle patadas al ordenador las muchas veces que no me funcionanba como yo pensaba que era debido se ha convertido en un forofo de las maquinitas y los dispositivos electrónicos en las aulas.
Pienso que el gran cambio de esa actitud estuvo en 2010. En ese año ocurrieron dos cosas para que mi punto de vista se relajara: me compré mi primer iMac, sólo una semana después de que saliera a la venta el primer iPad, que por supuesto no tardé mucho en adquirir. A pesar de la poca utilización que le di a aquella tableta primeriza (el no tener 3G nunca dejó de ser un inconveniente) el cacharrito dejó plantada una semilla en mi forma de otear el horizonte cercano de la educación: una pequeña pantalla del tamaño de una hoja de un libro iba a ser una superficie potentísima en la que se iban a multiplicar las posibilidades didácticas de lo que uno puede hacer en una clase. Creo que fue también por eso año cuando en mi instituto comenzaron a aparecer los cañones de luz como setas. De repente se habían convertido en imprescindibles y en pocos meses yo ya no me explicaba cómo había podido estar desde el año 1996 (año en el que aprobé mis oposiciones) dependiendo de algo tan decimonónico como una pizarra. De hecho, las veces que se ha estropeado uno de ellos me ha entrado un pánico escénico similar a la de un cantante de ópera que sufre una repentina clausura de laringe antes de un estreno.
Las tabletas replican su potencial al son que les marcan las aplicaciones. Hoy mi práctica docente depende de mis apps imprescindibles o de las últimas que haya descubierto y se encuentren en fase de experimentación. Es imposible contabilizar las apps educativas que hoy en día existen. Sí es factible, sin embargo, hacer un pequeño inventario de aquellas que nos facilitan la tarea de transmitir conocimientos o de gestionar la evaluación de los mismos.

Con mi visita a SIMO pretendo profundizar en un campo en el que me adentré casi sin querer, pero con la convicción de que era la única alternativa para una enseñanza efectiva en plena era de la imagen y la inmediatez. Anclarse a la tiza y a la pizarra nunca me pareció ni sugerente ni posible dentro de unas expectativas de seguir enseñando infundiendo entusiasmo. Es por ello por lo que aprovecho ese mismo entusiasmo para continuar aprendiendo. Porque sin la ilusión de aprender uno no puede enseñar nada mínimamente valorable.

lunes, 13 de octubre de 2014

Marc Márquez Takes London - RDlessons.com

Este ejercicio se puede utilizar en varios niveles. Yo lo voy a hacer para el tercero de la ESO bilingüe aprovechando que recientemente han estado en Londres y el componente motivaciones va a ser alto. Las actividades que se proponen están bien, aunque introduciré unas preguntas al final sobre cuál ha sido su experiencia en la capital británica.





Marc Márquez Takes London - RDlessons.com

Notability, el líder de los apuntes

De entre todas las herramientas o aplicaciones para tb,eta que conozco para una de las acciones más primarias dentro del entorno clase como es tomar apuntes, Notability sin duda se lleva la palma. 
Lo que la hace superar a otras aplicaciones potentísimas como Pages es la gran variabilidad de los tipos de notas que puedes añadir en el mismo documento: puedes cambiar del teclado al bolígrafo sin ningún tipo de problemas. Además, te permite salir de la aplicación y usar otras simultáneamente con gran agilidad, a diferencia de Pages.
Otras aplicaciones que alguna vez he encontrado útiles a la hora de apuntar son Penultimate, Molskine o la sobrevaloradísima Evernote. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Socrative, esa gran ayuda para aligerar las clases




Socrative es una aplicación que te permite saber en tiempo real cuánto saben tus alumnos. Puedes lanzar una pregunta al aire y, en vez de esperar que sólo los no tímidos respondan, tienes la posibilidad de recopilar respuestas por parte de todos, las cuales puedes proyectar inmediatamente para su correspondiente comentario. Además, tus alumnos pueden utilizarlo desde casa y tú recibes sus respuestas al instante. Es una buena manera de saber, no sólo quién ha hecho los deberes, sino además de enterarte quién ha tenido equis respuestas bien o mal antes de entrar a clase. 

Agendaweb y RD Lessons: dos recursos imprescindibles para la clase de inglés




Agendaweb, como ya lo recogía en mi primera entrada sobre aplicaciones imprescindibles para el día a día de un profesor de inglés, es uno de estos sitios que han de formar parte de tu mochila digital. Es una gran recopilación de recursos excelentemente organizados según puntos gramaticales y temas de vocabulario. Yo personalmente lo utilizo mucho con los cursos inferiores así como con el PCPI y me da resultados extraordinarios.



RDlessons es un sitio de recursos audiovisuales de unos profesores catalanes para las clases de inglés. Los ejercicios que he utilizado están muy bien diseñados y pensados para distintos tipos de niveles. 

Scoop.it y TeachThought: boletines para estar al día en la Escuela 3.0

Está claro que una de las características de nuestra Escuela 3.0 es su constante cambiabilidad. Lo que hoy sirve mañana es superado por una aplicación, red social o herramienta nueva. Para estar al tanto de todo lo que va saliendo continuamente recomendaría este par de boletines, que puedes personalizar fácilmente según tus áreas de interés.

Scoop.it Además de la versión web tienes la posibilidad de tenerlo como aplicación para tus dispositivos móviles. Recomiendo esto último especialmente para tabletas.

TeachThought Está completamente en inglés y es de especial recomendación para quienes sientan interés por la educación en EEUU.