viernes, 4 de noviembre de 2016

El día en que Nieves y David nos dieron una lección.

Nieves y David son alumnos míos de catorce años. Ella está en PMAR y él en 3º de la ESO. Mi compañera y amiga Belén está viendo con sus alumnos una manera muy novedosa de acercarse a Federico García Lorca ya que lo está haciendo a través de la música rap, a pesar de no gustarle demasiado ese estilo. Cuando supo (supongo que a través de mí) que mi alumna Nieves está en un grupo rap no lo dudó: me pidió que saliera en una hora mía para que pudiera ir a dar una charla a sus alumnos de 3º de la ESO sobre la materia. En esa clase estaba David, que le ha hecho el alimón en su presentación (seguro que ellos dos habrían rimado estas palabras). La clase sobre rap ha resultado muy instructiva. He aprendido un montón de cosas que no sabía sobre el rap (dista mucho de ser mi música favorita), pero ante todo me he reafirmado en algo que siempre he sabido: la enseñanza puede ser perfectamente multidireccional en pleno siglo XXI. Los profesores ya no somos esa fuente de conocimiento exclusiva que éramos antaño ya que hoy en día la red inunda de conocimientos la calle en la que parte de nuestro alumnado crece. Oír la capacidad que Nieves tiene para rimar, entonar, vocalizar, improvisar es una invitación a darse cuenta de que cada uno de nuestros alumnos tiene unas capacidades de las que muchas veces no somos conscientes por culpa de un temario que no hemos elegido y que muy frecuentemente sólo se puede justificar por la presencia de un examen. Ayer, en un curso que hice en Albacete, nos dijeron que uno de los problemas que hoy en día tiene la educación es que obliga a nuestros alumnos a vivir en dos mundos paralelos: el suyo propio, el que se construyen muchas veces con las mismas competencias que necesitarían para aprobar y que absurdamente ignoramos parapeteados tras la excusa de la programación, y el de la escuela. Espero que hoy, con esta clase de rap (pero que también lo ha sido de métrica, de sinonimia y antonimia), esos mundos hayan encontrado un pequeño puente. 

1 comentario:

  1. Es verdad,Óscar. Ha sido emocionante ver a Nieves, a David y al resto de la clase tan ilusionad@s, no solo por lo que veían y escuchaban sino por lo que nos enseñaban a los profes.

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