El curso pasado, en el último claustro, se produjo una revolución en mi instituto: por cinco votos de diferencia se decidió que el alumnado de a partir de tercer curso de la ESO podía usar dispositivos móviles en el aula si el profesorado así lo disponía en su programación y previa comunicación a las familias. Dicha votación ponía fin a unos cuantos años de prohibición taxativa de utilización de una herramienta como son los dispositivos móviles que impedían la implantación de un enfoque que a día de hoy está revolucionando la educación. Fue una votación emocionante, cuyo resultado facilita que nuestros estudiantes se puedan traer sus propias herramientas digitales a clase. En eso consiste el BYOD: bring your own device, tráete tu propio dispositivo.
En este mes escaso de clase que llevamos he aprendido una cosa: no puedes usar este enfoque de forma espontánea esperando que todos los chavales lleven consigo algo que hasta hace unos meses era considerado el demonio de las distracciones. De hecho, les tienes que avisar con tiempo para que se lo traigan y así asegurar que todos tienen acceso a su móvil, que en ese momento se convierte en su herramienta de trabajo.
Así las cosas, no lo he podido usar tanto como yo quería ya que tengo que planear con tiempo cuándo lo voy a usar y para qué. Con terceros de la ESO lo he utilizado para tareas de indagación: un día tuvieron que meterse en la red y descubrir varias datos sobre los monumentos más destacados de nuestra población, Almansa, para después colgar un mensaje con fotos en la red social Edmodo.
Con segundo de Bachillerato, usé un documento web sobre los diferentes estilos de educación para que, también en la herramienta de asignaciones de Edmodo, los chavales y chavalas hicieran un ejercicio de comprensión lectora.
Indagación en distintas fuentes, lectura y comprensión de un texto, escritura colaborativa... No son actividades nuevas, pero la presencia de dispositivos móviles en el aula hace que sean mucho más dinámicas, entretenidas y ágiles.
Las próximas actividades van a tener mucho que ver con visionados de películas, análisis de recursos digitales e indagación para el desarrollo de un trabajo monográfico de un país anglosajón. Iré informando del desarrollo de los acontecimientos.
En este mes escaso de clase que llevamos he aprendido una cosa: no puedes usar este enfoque de forma espontánea esperando que todos los chavales lleven consigo algo que hasta hace unos meses era considerado el demonio de las distracciones. De hecho, les tienes que avisar con tiempo para que se lo traigan y así asegurar que todos tienen acceso a su móvil, que en ese momento se convierte en su herramienta de trabajo.
Así las cosas, no lo he podido usar tanto como yo quería ya que tengo que planear con tiempo cuándo lo voy a usar y para qué. Con terceros de la ESO lo he utilizado para tareas de indagación: un día tuvieron que meterse en la red y descubrir varias datos sobre los monumentos más destacados de nuestra población, Almansa, para después colgar un mensaje con fotos en la red social Edmodo.
Con segundo de Bachillerato, usé un documento web sobre los diferentes estilos de educación para que, también en la herramienta de asignaciones de Edmodo, los chavales y chavalas hicieran un ejercicio de comprensión lectora.
Indagación en distintas fuentes, lectura y comprensión de un texto, escritura colaborativa... No son actividades nuevas, pero la presencia de dispositivos móviles en el aula hace que sean mucho más dinámicas, entretenidas y ágiles.
Las próximas actividades van a tener mucho que ver con visionados de películas, análisis de recursos digitales e indagación para el desarrollo de un trabajo monográfico de un país anglosajón. Iré informando del desarrollo de los acontecimientos.

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